viernes, abril 13

Ella es una menos

Ella otra vez. Ella escucha una llamada suya y le cree. Él le dice que esta vez será diferente, que será el padre que sus hijxs necesitan. Será su padre por fin. Ella siente emoción, cree que por fin va a formar una familia con el padre de sus hijxs. Entonces le dice a un pretendiente que ya no quiere saber más de él, que prefiere estar sola. Ella busca al que la llamó y la endulzó. Le abraza, le besa, le dice que le cree, que le ama, que quiere intentarlo.
Pasan un día maravilloso juntxs, primero con sus hijxs, luego a solas. Caricias y besos. Todo le hace pensar que esta vez sí es de verdad.
Regresan del hotel, todavía con el sudor del amor en el cuerpo, se encontrarán con sus hijxs y la seguirán pasando bien, piensa ella. Pero lo que no sabe, es que él lo tiene todo planeado.
Una semana antes del encuentro, él se enteró que ella había estado saliendo con alguien. Y está convencido que ella es una puta por estar con “alguien” que no es él, a pesar de que ellxs no tienen nada que ver hace años, a pesar que él ha tenido otras mujeres en su vida, a pesar de que viven a cientos de kilómetros de distancia, a pesar de que lo único que tienen en común son sus hijxs. Y porque ella no le ha contado que estuvo saliendo con alguien hasta hace poco. Porque no le ha contando que dejó a ese hombre intempestivamente para correr a sus brazos. El no habérselo dicho confirma sus creencias sobre la “putez” de esa mujer. Lo ramera que es. Y lo tiene todo planeado.
Entonces, cuando llegan a recoger a sus hijxs de la casa de lxs abuelxs, él llama a un taxi, les grita a lxs tres que se suban al taxi, RÁPIDO! Ella pregunta: qué sucede? no se supone que íbamos a pasar el fin de semana juntxs? Ella no entiende! no se supone que acaban de dejarlo todo en la cama, que comenzarán a reescribir su historia? no era esa la razón de estar ahí? de sus horas de sexo?
Él sigue gritando. Ahora no sólo les obliga a subir al taxi, sino que la humilla delante de sus hijxs, la insulta, le dice perra, que no vale, que él lo sabe todo, que no le puede engañar, él sabe sobre “el otro hombre”. Ella intenta explicar que ese otro hombre ya no importa, que cuando él la llamó, ella se decidió por él. Pero él no la escucha. Apabulla sus explicaciones con más insultos. Le grita al taxista que se lleve a “ESA”, desaparece, le dice. Lárguense! les grita.
Mientras tanto, ellxs, esxs niñxs que no terminan de entender lo que está pasando, lloran. Preguntan entre lágrimas: qué sucede mamá? qué pasa papá? Nadie les escucha. Nadie les explica lo que pasa. Aparentemente su madre ha hecho algo malo, tan malo como para enfurecer a su, hasta ahora ausente, papá. Tan malo, como para acabar con el sueño de una “familia feliz”. No les duró ni un día, pero ya era una promesa, estaban felices.
Ellxs, sus hijxs, jamás olvidarán el rostro de su madre al verla regresar abrazada con su papá, tan feliz, tan radiante. Su sonrisa era una promesa de felicidad. Y ni diez minutos después, toda esa ilusión perdida, el nuevo rostro de su madre, la tristeza, la rabia, la decepción. El maltrato, los gritos, las lágrimas. Una nueva promesa, una nueva demostración de la clase de persona que ese tal padre es.
El taxi avanza. Ellxs lloran, ellxs tiemblan, cada unx de ellxs. Ellxs quedan marcadxs, para siempre.
Algo han aprendido de ese día. Cada unx se lleva una lección que la aplicarán de manera distinta en sus vidas. La madre sellará para siempre las puertas del amor para aquel tipo, y quizá para cualquier otro más, ahora será pragmática, sabe que una mujer sola con hijxs recibe menos valor en nuestra sociedad, entonces buscará la manera de compensar ese vacío, no permitirá que la vuelvan a ofender, a gritar por estar sola, por tener hijxs “sin un hombre al lado”.
Lxs hijxs aprenderán de manera distinta su forma de ver y valorar a hombres y mujeres. Para una de estas personitas le bastará con observar lo sucedido, no preguntará “por qué”. Esa experiencia le enseña que así es la vida, las mujeres valen según su sexualidad y con cuantos hombres una se acueste, cuando crezca insultará y tratará a las mujeres como su padre trató a su madre aquel día. Justificará sus acciones basándose en “la sociedad” y en “como las cosas son”, es decir, una mujer debe saber cuidar su reputación. Es decir, una mujer con hijxs no puede tener “otros maridos” que no sea el padre de sus hijxs. O si los tiene, debe ser solo uno, quizá él, pero su pasado será excusa para ofenderla. Una mujer vale indirectamente proporcional a lo activa que es su sexualidad.
La otra personita que observó y absorbió todo lo sucedido, se ha quedado impactada por el rostro de su madre, le preguntará: qué ha ocurrido? La escuchará, llorarán juntas. Aprenderá de la verdad, de lo injusto de la situación. Aprenderá que nadie tiene derecho a humillarte de esa manera. Se encolerizará mucho! Se prometerá a sí misma que no permitirá nunca que eso le pase! Jurará luchar contra aquellas personas que le restan valor a las mujeres (a las personas) por su libertad. Odiará a ese hombre, a su padre, pero solo a él, porque su madre le repite que no debe tener miedo de los hombres en general, que los hombres no son malos, solo su padre es un IDIOTA, una BESTIA, que ella escogió mal, porque ella también fue idiota. Pero no volverá a pasar. Le promete que si como persona se esfuerza por ser mejor cada día se cruzará en su vida con muchas buenas personas. Esta pequeña personita le creerá.
Sin embargo, su madre no volverá a sonreír. No de esa manera, no como aquella tarde. Para ella la ilusión se desvaneció, se hundió con los gritos de él y se perdió entre el llanto ahogado de ella. Para ella, le dice a sus hijxs, se lo dice a sí misma, ya no hay esperanza. Ella es una más y es una menos!
Para que no hayan más madres sin ilusión por culpa de la humillación! Para que lxs hijxs no aprendan y repitan el machismo de sus padres y madres! Para que más niñxs crezcan con ilusión, con esperanza, libres de machismo, gritemos "Ni una menos!"

Otra menos

Tienes veintipocos? hace cuánto que estás con él? dos, tres años? hace cuánto te convencistes, que debes estar con él “a pesar de todo”?
Qué es “todo”? insultos? perra? puta? desaires?
Cuándo aprendiste a justificar que te traten así, que él te trate así? Cuándo aprendiste a querer tan insanamente? Dónde te convenciste que el amor es como de telenovela, con gritos, peleas, drama y escándalo? Alguna vez no pensaste “qué idiota! cómo aguanto tanto”? Estuviste realmente convencida de que era un final feliz, aunque el camino para llegar a ello fue una mierda? O tú, cuándo fue la última vez que te sentiste feliz y orgullosa de lo que eres? Cuándo fue la última vez que te sentiste triste, despreciada? cuándo fue la última vez que él te gritó e insultó, pe, pu, pa, po?
Cuándo fue la última vez que te quisiste? Cuándo?
De verdad no crees que puedes ser “más” feliz SOLA? y después -quizá- con otra persona? De verdad no crees que hay un mundo más ancho, mejor y más excitante, que el que tienes al lado de ese sujeto?
Para mí, él no es el villano de la historia, él es un producto más de una sociedad machista, como tú. Pero se convertirá en villano y tú en víctima si sigues con él. Si permites los gritos, si sigues diciéndote e insistiendo, que lo amas “a pesar de todo”!! Los gritos se vuelven resentimientos, heridas! Los gritos se pueden volver golpes! Sus gritos tienen una razón de ser. Él te juzga como mujer, juzga tu sexualidad y cree que mereces que te juzguen por ello. Y tú se lo permites! Tú validas su forma de pensar! Yo creo que tú piensas lo mismo de ti. Estás convencida de que tu valor depende de tu vida sexual. Te han enseñado a sentirte mal, a tener vergüenza por tener una vida sexual. Te han enseñado a esconder tus deseos y/o a disfrazarlos de rebeldía y a aceptar que en comparación a los de un hombre, no son normales, moralmente correctos o bien vistos. Te has creído el cuento, como muchas, como casi todas, y juzgas también de esa manera a las demás.
Pero te cuento que no tiene que ser así, créeme! Hay personas, hombres, mujeres, personas, que no te van a medir según el uso de tu “cul...”! Hay personas que te valoran por los otros cuarenta mil detalles que puedes tener: tu forma de ser con las personas, tus deseos de lograr tus metas, tu esfuerzo, tu forma de querer! Por eso hay que querer de forma distinta, y NO “a pesar de todo”, SINO “por todo”. Si hay algo que no te convence, si crees que te mereces más, NO te conformes! Por eso, si tú no les enseñas, que tú te quieres de una forma distinta, si tú no les dices “no tienes derecho a juzgarme”! Si tú no dejas en claro que no aceptas que te “traten mal”! Entonces no hay forma que l@s demás crean que vales -más-.
Ese sujeto no debe respetarte “porque eres mujer”! Ser mujer no te hace más o especial! Ser mujer u hombre, da lo mismo si no sabes apreciarte, respetarte, y a l@s demás. Un hombre no debe darte regalos porque eres mujer, para poder tener sexo contigo. Un hombre no tiene que gastar en ti para poder recibir “cariño” de tu parte. El dinero marca relaciones de poder, de pertenencia. Pregúntate si quieres ser dueña de ti misma, de tu cuerpo, de tus decisiones o si quieres vivir dependiendo de lo que otr@s te dan, de lo que otr@s dicen!
A tus veintipicos o a tus cuarentaymuchos, creo que vivirías -más- feliz sin gritos, sin insultos, sin ese macho y sin tu ser machista!

Carta a mi hijx trans no nacidx

Mi pequeñx,
lo primero que quiero decirte es perdón por asignarte un género con el que no estás conforme. Lo siento mucho, de verdad! Es cierto que lo hice (seguro tu papá también) con la esperanza de que tú te identifiques con este género. Tienes que entender que este mundo es binario por excelencia, tus genitales ya tenían género antes de que nacieras. Las leyes y formas nos obligan a decidir por ti. Lo siento!
Cuando digo que esperaba que te conformaras, créeme que no es porque crea que ser como eres esté mal. Para nada! Mi vida adulta la estoy dedicando a luchar contra ese mensaje hacia las personas trans! Pero tienes que comprender que esta sociedad,
-y aquí tengo que decirte por primera vez: “porque soy mayor que tú he vivido más que tú y por eso sé un poco mejor cómo funcionan las cosas” (cuando crezcas podrás desafiar esta postura mía)-
que esta sociedad es cruel con personas que no se conforman, que son subversivas, como tú. Tu sola existencia la verán como una amenaza. Tu cuerpo será visto como un arma, a la que le mostrarán rechazo, miedo y -muchas veces- odio. Créeme, lo he visto. Entonces mi pequeñx, por supuesto que tenía la esperanza que no tengas que pasar por tanto dolor, que tu vida sea menos difícil.
Pero también te puedo asegurar que desde el momento que me digas, o que empieces a jugar entre las barreras del género, seré tu animadora number ONE! Cuando empieces a querer vestir las ropas de lo que la sociedad te ha enseñado que NO le pertenecen a tu género, iré contigo de la mano! Compraremos en la sección “prohibida” y lucharemos juntxs frente a las miradas inquisidoras de la sociedad! Por supuesto! Cómo no entender que creas que la construcción de tu identidad depende de la apariencia que tomes? Cómo no comprender que para poder decir que eres tú, necesitas cambiar tu apariencia? Si mi sola presencia, y la de tu padre, yo con vestidos y él nunca con vestidos en la calle, te han enseñado que así nos diferenciamos las mamás de los papás, las mujeres de los hombres, las chicas de los chicos. En todo momento estuvo así presente: nuestra heteronormativa imagen. Cómo podría discutirte que quieras afianzar tu identidad con lo que crees que te corresponde? No! Al contrario, AHÍ ESTARÉ celebrando cada elección de ropas que hagas! (me haré a la fuerte cuando quieras usar colores, que yo considero totalmente estereotipados, sufriré, pero ahí estaré)
Iré contigo de la mano! No obstante, debo advertirte que si quieres jugar con los juguetes que se supone le pertenecen al género con el que te identificas, te enseñaré que yo no creo que los niños deben jugar con tal o cual cosa exclusivamente, o las niñas. También te puedo asegurar, y desde ya te pido disculpas por las largas conversas, que voy a discutir contigo a tus cortos años, lo sexista de la publicidad de los juguetes y voy a motivarte a no sucumbir ante ese sexismo! Pero, créeme que si insistes en que quieres un determinado juguete porque te hace sentir bien, no te lo voy a prohibir, pero vamos a hablar -probablemente siempre- sobre ello, hasta que ambxs seamos conscientes del por qué.
Porque, mi pequeñx, yo deseo de todo corazón, que no seas solo consumista en esta sociedad. Yo deseo que pienses en lo que quieres y en por qué lo quieres. Ya pues, si tienes tres años no podremos discutir mucho, pero ahí estaré, esperándote, observando y aprovechando las oportunidades para hacerlo.
Desde ya tengo que decirte que cuando empieces a sentir el rechazo de la sociedad, me voy a enfurecer. Pero por favor, te pido que me ayudes a recordar que mi dolor o molestia no deben ser las protagonistas. Que se trata de ti, de tu vida, de tu cuerpo. Ayúdame a recordar que no debo olvidar nunca eso! Pero créeme que si en el jardín de niñxs ya te muestran intolerancia (discriminación!) de algún tipo, voy a intentar hacer “gender trainings” con todo el mundo. A veces voy a exagerar, pero seguro tu papá me ayudará a entender cuándo vale la pena insistir, y cuándo no, y él y yo encontraremos maneras estratégicas de lidiar con tal discriminación.
Igual debo pedirte disculpas porque voy a querer protegerte de cada troglodita, pero no voy a poder! Y a pesar de mis deseos de que no vivas ninguna forma de violencia, voy a insistir en que te quedes en ese colegio a pesar de esos episodios con la/el profe y sus “chistes” desatinados, o con tus compañerxs que también han aprendido cómo funciona este mundo binario, y por eso tu sola presencia les causa irritación. Sí, te voy a insistir que sigas en ese ambiente, porque, mi pequeñx, así también es el mundo a gran escala y debes prepararte. Ese será solo un campo de batalla de los muchos que te tocarán vivir. Ya sabes, ahí estaré yo, armada hasta los dientes, e intentaré no olvidar que tú eres quien comanda la lucha y que yo puedo ser todo menos la razón de esa lucha.
Asimismo te pido perdón por las veces que voy a hacer de tu vida, de tu sola existencia, una plataforma de lucha. Ahí también deberé aprender cuándo es demasiado, cuándo eres tú quien debe luchar y cuándo debo callar. Sin embargo, mi pequeñx, tu vida, tu dolor, ya son razones de lucha para muchxs otrxs, y espero que en algún momento te sumes a ellxs! Que no, porque nos tienes a nosotras que te respetamos, amamos y te hacemos sentir segurx, creas que el mundo no necesita de tu fuerza, de tu voz. Será, creo yo, un privilegio tenernos a tu lado, pero también de tus privilegios debes ser consciente y ser capaz de ver más a allá de ellos. Y ahí conocerás personas maravillosas! Personas, que ya luchan por ti, incluso antes de que nazcas. Y créeme necesitarán de tu voz.
Con el tiempo te darás cuenta que no solo la apariencia o las actividades –pueden diferenciar- diferencian a las personas en chicos y chicas. En algún momento empezarás a notar que tu cuerpo es distinto a lo que se supone que tu identidad dice que debe ser. Te darás cuenta que hay aspectos de tu rostro, tus caderas, tu torso, tu trasero, tus vellosidades y tus genitales –y sus funciones- que son drásticamente diferentes a lo que se supone “debe ser”. Te lo advertí, tus genitales ya tenían género, desde antes de que tú seas consciente de su existencia, desde antes de que nacieras! Y sí, ahí estaré y hablaremos sobre ello. De las alternativas, de las posibilidades. Te contaré de un amigo trans que aprendió a vivir como hombre con vagina y que disfruta de su sexualidad y no cree que le falte algo (en su caso, su acercamiento al feminismo fue clave para esta postura). Te contaré de una amiga trans que se considera muy subversiva, y lo es, porque tiene pechos voluminosos y pene, y dice ser feliz con esta combinación (aunque no se lo confiesa a muchas personas, porque esperan de ella que quiera una vagina). Pero también te hablaré de los otros casos, en los que personas trans quieren y desean una operación para tener otro tipo de genitales. Te acompañaré mientras descubres qué es lo que tú quieres. Desde ya te digo que también discutiremos sobre tus razones, e intentaré motivarte a ser críticx y reflexivx con cada decisión que tomes.
Sí, a veces será un poco fastidioso. Pero créeme que quiero que tomes la decisiones basadas sobre todo en ti y no sólo –porque es inevitable- en lo que la sociedad quiere de ti. Porque mi niñx, tú ya eres una muestra que a pesar de que la sociedad, tu padre y yo, te hayamos asignado un género y un nombre y toda la nomenclatura que eso conlleva, eres capaz de contradecirla, entonces espero que no creas que DEBES ser –ojalá casi siempre- de un modo u otro sólo porque tienes determinada identidad de género! Porque mi niñx, como seguro ya te diste cuenta, gasto mis horas en luchar contra el sistema heteronormativo en el que vivimos y que da valores distintos al ser mujer u hombre. Entonces mi pequeñx, tus decisiones serán parte de mi observatorio social. Lo siento, pero -afortunadamente- así se ha socializado tu madre!
No te preocupes que no te faltarán ejemplos de vida. Te contaré te tu tía abuela Diana y la primera vez que supe, a los cinco años, quién era y que ella era una persona trans. Te hablaré de mis aprendizajes y luchas al lado de tu abuela Belissa, la que te tejerá un roponcito y seguro te contará ella misma de sus aventuras y desaventuras. Te contaré de Andrea, Inti, la mocosa Daniela, Jeimy, Celeste, Francis, Vivian, Josselyn, Dayana, Taki y muchas otras bellas personas que he tenido el honor de conocer, y con las que he compartido no solo luchas sino también risas, conversas (banales y profundas), cosas cotidianas e inesperadas. Personas que espero te ayuden a darte cuenta que no estas solx, que son muchas más las personas que como tú nacieron diciéndole NO a la imposición más básica del sistema social: tu género, y ahora están viviendo en él desde sus individuales puntos de vista.
Mi pequeñx, no quiero asustarte porque parece que creo que el mundo y el sistema son una mierda –a veces, muchas veces-, solo que tienen aspectos que necesitan ser mejorados, he ahí donde tú y yo jugaremos un rol importante. De verdad deseo que me concedas el honor de saber lo que pasa por esa cabecita, con tus sentimientos y deseos, tus identificaciones, tus contradicciones y confrontaciones. Ojalá puedas vivir tu vida como quieres vivirla. Ojalá no esperes a los 30 ó 40 ó a los 60 años para vivir tu verdadera identidad. Ojalá no creas que debes mentir, adaptarte, disimular para sobrevivir. Te contaré de las personas que lo han hecho y han tenido una vida llena de frustraciones y de apariencias que a veces demoran en ser perdonadas. Pero también te contaré de Daniela, Lukas y Andrea, quienes decidieron empezar a vivir su verdadera identidad cuando ya eran progenitorxs, que se tuvieron que enfrentar al rechazo de sus parejas, al juicio de sus hijas y que finalmente ganaron el amor de sus niñas porque les demostraron que su capacidad de amar y de educarlas, no tenían nada que ver con la forma en la que querían vestir, ser llamadas o caminar. Sus historias no son del todo felices, pero en las palabras de sus hijas puedes notar la admiración hacia sus progenitorxs trans, muchas veces más fuerte que hacia el o la otra progenitor. Ser quienes son es un ejemplo que sus hijas valoran y del que se sienten orgullosas. Entonces, si deseas simular por mucho tiempo, ahí estaré, esperando que quieras mi mano para caminar juntxs, gritando lo que habías ocultado por tanto tiempo, o diciéndolo en silencio, sea como sea, ahí estaré.
Tengo mucho más que quiero decirte, pero creo que debo dejar algunas palabras para nuestras conversas face to face.
Las conclusiones y finales no se me dan muy bien, ya te darás cuenta cuando te diga que te amo hasta el horizonte. Tu papá sugirió que terminara esta carta con “Fin y punto” (entre risas). Ya lo conocerás, y te darás cuenta lo pragmático que puede ser a veces. Yo no creo que “Fin” sea lo que más se ajusta a lo que quiero decirte con este final. No puedo prometerte un final. No, sabiendo todo lo que nos falta por vivir. Lo más apropiado es decirte y prometerte “un continuará”. Tu nacimiento, tu existencia serán el comienzo de muchas, pero muchas historias que tendré el orgullo de vivirlas a tu lado.
Tu Madre

P.D.: esta carta también se aplica si –además- eres homosexual o asexual. Pero, si resultas machista o de derecha –no necesariamente extrema- o avarx capitalista, ahí no te puedo prometer comprensión incondicional. Ahí si será una lucha constante entre nosotrxs. Con amor, Mamá!

martes, abril 19

Casera, caserita, antes de quedarte como ama de casa cuando te casas: piensa en tu vejez!


Te casas, luego de haber trabajado y ganado tu dinero,de tener tus muebles, tus electrodomésticos y él solo tiene su ropa. Deciden que tú te quedas en la casa, limpiando,atendiendo a la hija (colegio, hospital, amigxs, etc.), cocinando, lavando ropa, etc. Él (en este caso) trabaja de lunes a sábado casi todo el día, solo los domingos descansa en casa, panza y patas arriba. Tú sigues cocinando los domingos, sigues atendiendo a tu hija. Él no lava un plato. Pero no hay problema, tú lo puedes hacer, no te jode. Hasta le traes un balde con agua caliente y sal para sus pies cansados por la chamba diaria. Te pasas de buena gente. Pero no importa, tienes una familia.

Además tienes dos hijxs, que no son suyos. Que él ha dicho que no va a mantener, parece justo. Entonces trabajas desde tu casa, sigues ganando dinero para poder cumplir tu responsabilidad con esxs dos hijxs. Pagas casi el 50'% de la casa que alquilan, pagas la comida que tus hijxs comen y el resto de sus gastos. Coses,cocinas para otros, haces lo que sea posible desde tu hogar para sostenerlo. Pero no te jode, porque por fin tienes una familia, tus hijxs tienen un"padre".

De vivir en casa alquilada se van a vivir al segundo piso de la madre de él.Construyen juntxs, aunque él dice que él hizo todo, un espacio para vivir. Tú y tus hijxs orinan y cagan en balde porque no hay un baño, no hay ventanas, solo unos huecos que se tapan con plástico en el invierno limeño.  Él puede usar el baño de su madre en el primer piso, el puede bañarse en una ducha, no en tina, como tú y tus hijxs. A tu insistencia y perseverancia, compran ventanas, con su trabajo, el tuyo y el suyo, construyen un baño, separan los ambientes con cortinas, están formando un hogar, algo "propio" les dice él.

Te botan de ahí, su familia no te quiere, ni a ti ni a lxs "bastardxs" de tus hijxs, no puedes aguantar la rabia, la humillación. Le pones un ultimátum, le dices que o se van juntxs o te vas tú con tus hijxs! Él accede, se van. Siguen intentando tener una familia. No funciona, se separan, los problemas les rebasan... llevan ya 7 años intentando que funcione, pero no.

Alquilas con tus hijxs un depa, lo hacen suyo, lo arreglan...empiezan a disfrutar la vida. Te falta algo, no eres del todo feliz. Él tampoco, él extraña a su hija, quizás también a ti. Te lo dice, te encaramela, te dejas. Y regresan. Todo parece distinto, ya no son los mismos problemas,pueden volver a soñar. El tiempo, que corto fue, les enseña que no funciona, se separan. Regresan. Quieres darte una oportunidad, quieres demostrarte que como mujer no vas a fallar en la vida, que tu matrimonio puede ser salvado. Regresas a ese segundo piso, tus hijxs, lxs que no son suyxs, ya no viven contigo, quizá esa sea la oportunidad de formar una familia nuevamente, te dices.

Ya hace como unos 6 años, que vives en ese hogar que se supone que es tuyo y suyo. Lo han arreglado, se han hecho préstamos. Ahora viven juntxs. Él, tú y su hija. Debería ser todo perfecto. Debería él tener el cariño de ustedes y tú el suyo. Ahora él ya no trabaja en una empresa, él ahora hace taxi. Tú sigues trabajando desde tu casa, has formado tu pequeña empresa, siempre supiste ganar tu dinero. No puedes ser solo ama de casa. Ahora vendes tus productos, los repartes por todos lados. Creces. Crece tu familia económicamente. Pagan con tu trabajo y el suyo un auto para reparto y para que él siga haciendo taxi. Así te puede ayudar con el reparto. Deciden que ahora todo el dinero que hacen será para la casa. Su pensión de jubilación, a la que abonó años atrás sigue creciendo. Mientras siguen trabajando juntxs, sin pagar un seguro social para ti, sin asegurar tu vejez, tu salud. Viven el día a día, pero parece que vale la pena. Pero no, no funciona. No se pueden conciliar sus diferencias, ya no hay cariño.

Él va a recibir su pensión adelantada (el 50% de su jubilación). Del dinero que le descontaron de su sueldo, mientras trabajaba en la empresa y mientras tu mantenías la casa donde él venía a dormir, donde comía y encontraba ropa limpia y una hija bien cuidada. Tú no tienes una pensión, tu vejez la aseguraste con él, se supone. Mientras tu lavabas y cocinabas, mientras corrías al hospital cuando su hija se enfermaba, él trabajaba, como tú, y le descontaban dinero de su sueldo para asegurarle su vejez, la suya, y la tuya? Y ahora que trabajan juntxs, él no lava platos, tú sigues haciéndolo, él no limpia la casa o se encarga de comprar la ropa, o arreglar las cosas de la casa. Tú sí.
Cualquiera supondría que su pensión adelantada es para él y para ti. Pero no.

Cuando el dinero llega, él te dice que a ti no te corresponde nada. Las aman de casa no tienen derecho pensionario!! Y si tu matrimonio ya no funciona y si quieres comenzar de nuevo tendrá que ser sin una vejez asegurada. Tendrás que salir de esa casa que es suya y no tuya, que arreglaste con tu tiempo y tu dinero, para que él la disfrute o “su familia”, pero no tú. Él te lo dice, te lo grita: "Tú solo trabajaste para tus hijxs" por eso no mereces esa casa o ese auto o su dinero de jubilación adelantada. Y a ti te duele, te sientes mal, te deprime, algo hiciste mal y lo sabes, y fue escogerlo a él, casarte porque era lo mejor para tener una familia... pero ya pasó. Ahora tienes un negocio encaminado que puedes seguir realizando fuera de esa casa, no será fácil, y menos si él te dice que el negocio también es suyo. Parece que todo tu esfuerzo, tus amanecidas, tu doble carga laboral no tienen valor, y te duele más tu vida. Sus amenazas, su coherción, cómo duelen!

Ahora ya lo sabes:
Mujer que solo fue ama de casa, trabajadora independiente, madre soltera mientras estuvo casada, sí, tú mujer, que el gobierno de tu país te obliga a quedarte con tu marido a pesar de todo, no tienes derecho alguno sobre la pensión de jubilación de él a menos que él fallezca. De ser el caso (no es ningún consejo) te corresponde el 50%. Así que mientras él viva te quedas con él infelizmente por tu seguridad económica, aceptando las migajas que te quiera dar, porque sin una seguridad económica, cómo puedes separarte cuando ya han pasado 20 años de matrimonio?? Cómo?? Una alternativa que me gustaría que sigas es con dignidad, sí, pero sin seguridad económica. No te preocupes, el dinero se hace, y tú tienes harta experiencia en el asunto. Ahora hay que hacerlo bien, formalmente. Asegura tu vejez con una pensión no con un marido, eso el gobierno no lo respalda.

Así que si tú no eres de la que estoy hablando, si estás por decidir ser ama de casa “por amor”, piensa que tu vejez no será asegurada por tener marido y tu gobierno promueve que te quedes con él a pesar de todo y no valora los cambios de opinión o el que te des cuenta que no quieres seguir casada. Ojo al piojo, quizá para ti todavía no es tarde!

martes, enero 14

¿Un tercer sexo es un reconocimiento de la diversidad?

La sociedad espera que seamos mujer o varón, podemos realmente separarnos de esos dos términos? nuestro lenguaje en español nos lo permite? alguien llama a su bebe solo persona... y no niña o niño? Y por otro lado, no existen acaso muchas personas trans, que prueban que no importa como los denominaron al nacer (niño o niña) son lo que son, para muchxs lo opuesto a lo "esperado".

En el caso de la intersexualidad, son las cirugías al nacer una forma de normalización, una respuesta al miedo de lo "no definido": dos sexos, o uno ambiguo?  y es justamente lo NORMAL lo que nos gusta, lo que preferimos? Somos lxs que ya hemos vivido muchos años y hemos aprendido a deconstruir nuestro género, nuestro sexo los que nos quitamos las etiquetas, no nos importa lo normal, ni lo ambiguo, abrazamos lo disidente, recalcamos la subversión... pero, para una persona nueva en este mundo, para su desarrollo en "esta sociedad", podemos desprender su identidad de sus genitales exteriores, podemos, como diría Butler, no darle una identidad de género a su sexo? puede esa nueva persona desarrollarse óptimamente en nuestra sociedad? qué nivel de la llamada resiliencia necesitaría una persona para sobrevivir como XXY en una sociedad como la nuestra, la peruana, o cualquier otra donde la heteronormatividad es la ley por excelencia, y no porque sea retrógrada sino porqué así ha evolucionado, socialmente ha formado diferencias poralizadas, las personas hemos determinado esas diferencias y también las podemos modificar, de hecho creo que lo hacemos siempre... que nuestras relaciones de género no son estáticas (Gracias a Lilith). Pero aún y con todos los progresos y cambios a favor de la no discriminación y de la aceptación de la diferencia, cómo se desarrolla una persona intersexual en nuestra sociedad? qué elementos se tienen que tener en cuenta, qué elementos tengo que tener en cuenta como madre para salvaguardar el desarrollo de mi hijx?  

Una solución para muchos padres y madres de niñxs intersexuales es esperar a que la persona muestre inclinación por algún género... es decir, se observan sus gustos, su comportamiento, su forma de vivir y descubrir su género. O sea, si escoge juego de niñas y le gustan los vestidos es: niña. Y eso haría más fácil la decisión de corrección de sus genitales? Cómo podría yo como madre feminista, que estoy en contra de los estereotipos que son asociados al género y que generan discriminación, y limitan el desarrollo de las personas, cómo podría decir que mi hijx es varón y debe tener un pene porque juega con carritos a los 3 años? Ojo, que la decisión de una cirugía correctiva no es solo por estética, también es por salud, las probabilidades de cáncer en las gónadas son más altas en caso de intersexualidad. Difícil decisión para los padres y las madres.

Pero, a pesar de ello, me sigo preguntando: cómo yo, que tengo varias amigas y amigos transgénero, puede creer, que si mi hijx se siente mujer debe tener una vagina? qué pasa con las trans que se sienten cómodas con sus penes y llevan una vida sexual plena con estos y se sienten mujeres? es cierto que no desean una vagina, "son mujeres con penes"? o han aprendido  a sobrellevar la situación y se han conformado con su pene por los riesgos que implicaría tener una vagina? o hay un deseo escondido de tener vagina? 

Cómo una persona decide*/desarrolla qué género es el suyo? cómo se da esa identificación? es social o genéticamente  determinada? ahí las y los psicólogos han dicho y hecho no mucho. Hasta ahora no hay una respuesta clara o completa, y las investigaciones científicas se contradicen más que complementarse. Y en los estudios de género se encuentran extensas discusiones y debates sobre la des-naturalización de la construcción del género y su relación con el sexo y el deseo, pero estas discusiones no me permiten entender el proceso individual de desarrollo de una identidad de una persona. O quizá sí, y solo tengo que mirar mejor.

Para mí, en términos generales y basándome en la teoría de Ortiz**, esta identificación no viene de la nada, y para mí es 100 y 100... nuestra genética nos estructura como seres humanos, tenemos todo el potencial para desarrollarnos en nuestra sociedad, si naces XX pues tienes la capacidad de concebir, en teoría, en tu útero, claro que, si todos los demás detalles (hormonales y fisiológicos) lo permiten. Luego es esta sociedad y la información en ella la que reestructura a ese ser humano XX y lo hace la persona (social) que conoceremos, puede ser que se defina como mujer, puede que se enamore de mujeres, puede que se depile las piernas pero no las axilas, puede que no quiera tener hijxs, puede que se vista de color verde fosforescente. Es decir, en su relación con la sociedad se convierte en quien es y también modifica la sociedad con su actuar. Entonces será posible que una persona intersexual sea géneticamente tal y en su posterior desarrollo pueda definir su género, a partir de una base: sus genitales intersexuales y un modelo de desarrollo: su entorno? Y que, desde una perspectiva de derechos humanos, nos debe dar igual la forma, color y/o variaciones que tenga la futura identidad desarrollada, porque lo importante es que sea una persona feliz. Le añadiría el "?" al final, porque ese entorno que será su modelo de desarrollo somos nosotras también, las posibles madres o padres, y entonces tenemos una responsabilidad muy grande. Otra vez, qué difícil!

La teoría de la base y modelo de desarrollo de Ortiz era mi explicación quasi absoluta hasta que conversé con transgéneros y transexuales, quienes aseguran que nacieron así, que se sienten así desde siempre. entonces como corroboramos eso? si las personas nacen con una forma de sentirse: varón o mujer? cómo es posible eso cuando dicen y aseguran las teóricas y teóricos del feminismo que el género y el sexo es una construcción social? una configuración de las prácticas sociales? cómo le digo a mi amiga trans que ella no nació sintiéndose mujer, sino que la sociedad y sus normas (y aún en contra de ellas) la hicieron mujer? Eso le quita peso a su identidad? a mí, me liberó, porque no quería ser "mujer" con la carga estereotipada que eso lleva y el montón de instintos que estaría obligada a tener, como el maternal, etc. Para mí es bueno creer eso, me ha hecho una mejor persona, pasa lo mismo con los "varones", trans y/o intersexuales? Me inquieta pensar cuán cercana o lejana está la teoría de la realidad social. 

Y por último, me pregunto si una persona de 3 años puede decidir/descubrir si se "siente" mujer o varón porque necesita desarrollar esa identidad? queremos que se sienta "varón" o "mujer" necesariamente? en qué se basaría una persona intersexual para decidir/desarrollar si es mujer o varón... en los estereotipos que la sociedad nos enseña? en la relación causal de genitales-rol de género? Esto se aprende, o al menos esperamos que la persona lo descubra. 

Entonces nuevamente, cuán necesario es que el sexo tenga un género en nuestra sociedad para el bien del desarrollo de nuestra identidad como personas?




*Digo decidir, porque esa es la postura de muchos padres/madres, ellos esperan a ver qué sucede con el desarrollo de su hijx, y creen de cierta forma que la persona decide o les ayudará con sus inclinaciones en la decisión de qué "sexo" o genitales debe tener finalmente. 
** Pedro Ortiz Cabanillas tiene una extensa producción de libros que ayudan a comprender su teoría. Quizá "La Formación de la Personalidad", (1997) sea el más compacto y accesible para entender su teoría..



jueves, abril 4

¿Homofobia decirle homosexual o travesti a alguien?

A propósito de la denuncia que hace el colectivo “Combatamos la Homofobia en el Perú” por el artículo del diario La República titulado: "Homosexuales le cortaron el rostro a joven taxista en calle céntrica de Arequipa", se me ocurre escribir unas líneas. 

Primero que estoy totalmente de acuerdo con que el diario está reforzando la discriminación hacia homosexuales y transgéneros. Es muy curioso como se asocia "homosexualidad" o "trasvestismo" con delincuencia y como se quiere normalizar esto a través del lenguaje. Creo que se quiere quitar la categoría de "persona" al travesti o gay, por eso no se les incluye en la narración de este diario en ese grupo de primer orden... porque se les considera por debajo de los demás y se cree que como tales deben ser tratados. 


Es cierto que si una persona roba, estafa, mata, etc; debe ser sancionada por la ley. Como lxs adolescentes o niñxs que están en las calles y cometen delitos, lxs llamadxs pirañitas. Estxs son tratadxs como "personas" que necesitan ayuda, que su actuar es compresible por la falta de vínculos familiares, por el abandono en el que viven, por la falta de guía adulta en sus vidas (yo diría de una adecuada guía adulta), etc. No se perdona civilmente lo que hacen pero lo hace comprensible, se les encuentra una justificación. Entonces ¿por qué estos niñxs, hasta los 17 años, merecen el cariño, la comprensión y perdón de la sociedad? porque son personas. ¡Claro!, ¿qué pregunta no? A quién se le ocurriría decir, ¡hay que exterminarlos! No, no: ¡Hay que reformarlos!, ¡darles un hogar!, ¡cariño!, ¡donaciones para que los acojan! Seguro sus condiciones y problemática es más grave de lo que esbozo en estas líneas, pero la idea es que "son personas y por eso merecen ser tratadas como tal".


¿Qué pasa con las travestis, y por extensión: con la comunidad TLGB?(1), ¿por qué un reportaje o una noticia sobre ellas no intenta analizar la situación en la que viven, las razones que llevan a una travesti a la prostitución o al delito? Quizá cuando el objetivo de la nota es informar un delito y no analizarlo, no cabe aquí la pregunta anterior. No obstante, ¿por qué, por el contrario, quieren maximizar y perpetuar la asociación del delito y su categoría de "homosexual" o de "travesti"? ¿Cuánto sabe la sociedad sobre la problemática de la comunidad TLGB en nuestro país, y en particular de las y los trans? Nuevamente, la historia de estas personas, de todas las que cometen un delito, no debe ser perdonada civilmente según nuestras leyes, pero también según  nuestras normas, en tanto a derechos humanos, debemos todas y todos ser tratados con humanidad. 


Por eso, señor periodista y señores de La República, su nota deshumaniza a las personas que cometieron el delito y busca solo insultarlas con el adjetivo "homesexual" o "travesti". Lo cual exacerba el odio de sus lectores, como pueden ver en los comentarios al mencionado artículo.      




(1) TLGB Trans (transgénero, travestis, transexuales), Lesbianas, Gays y Bisexuales... podemos agregarle Queer y todas las identidades sexuales y de género que nuestra sociedad no quiere aceptar. 


    

viernes, marzo 29

Mujer, tú puedes ayudarlo a cambiar... no te rindas

Hace unos días me contactó por una red social un chico, del que estuve alguna vez locamente enamorada. Su "solicitud de amistad" me hizo recordar muchos lindos momentos, pero también uno muy difícil: decidir terminar nuestra relación.

Estos recuerdos hicieron que me den unas ganas inmensas de escribir esa pequeña bella historia, que a su vez me llevó a reflexionar sobre un tema que me encanta, el género. Me hizo pensar cómo a la edad de 15 años tomé una decisión, que hasta hoy la considero muy seria, sobre mi futuro, y que esa decisión comparada a muchas ideas que se tienen sobre "la mujer" no son compatibles. Esta idea de cómo deben ser las personas, hombres o mujeres, homosexuales o no, transgénero o no; me hicieron buscar en internet la sencilla frase "quién es la mujer" y lo primero que sale en el buscador es una página a la que me dan ganas de denunciar, pero en fin. Este post no es sólo para ello. En aquella puedes encontrar una frase de lo más mística, y un texto de lo más limitante para una mujer. El artículo no se cansa de repetir la capacidad de mártir, en mis palabras, que tiene la mujer, la necesidad de ser un misterio para "los hombres" y por supuesto el ya popular anhelo de maternidad, o como en esa página lo llaman: "el don de conservación de la vida"(1). Además de decir que la mujer tiene tres opciones en su vida: el matrimonio y tener hijos, la vida religiosa y/o el celibato. Esta última limitación me hará escribir otro post después, garantizado.

Mis hermosos recuerdos de ese amor adolescente tienen que ver con esa cualidad innata de mártir que nos quieren imprimir a todas las mujeres, y por la cual deberíamos ser capaces de aguantarlo todo, de tener la perseverancia suficiente con el hombre más cruel o equivocado del mundo, porque gracias a ello se puede lograr cambiarlo, transformarlo con nuestro don de bondad. No sólo es ironía lo que escribo sino frases casi textuales de lo que nos quieren vender en los medios y en nuestras familias.

Bueno para seguir criticando este postulado, trataré de narrar lo más bonito posible la historia de amor.

A los 13 años no creía que era atractiva para muchos chicos, pues los medios y algunas féminas de mi familia, me habían hecho creer que si no tenía la figura como guitarra y mis senos no eran grandes ningún chico se fijaría en mí (también escribiré un post sobre esto, quizá lo llame "Complejos de mujer estereotipada"). Bueno pues, como no lo creía posible y en ese entonces andaba con una amiga 4 años mayor que yo, creí que este chico, ese amor del pasado, se había fijado en ella, siempre hablaba solo con ella. Después de una semana de no dirigirme la palabra, se me acercó un día para acompañarme a mi casa después del colegio, aún incrédula de lo que pasaba, acepté. Me confesó que mi amiga lo había convencido de hablarme directamente, pero también le había advertido que se cuide de mi mamá que era muy sobreprotectora. Totalmente cierto. Entonces comenzó todo: visitas diarias los días de semana, cuando sólo podía darle un beso y decirle hasta mañana, visitas de fin de semana, de un máximo de 2 horas en la puerta de la casa, a lo mucho caminar para comprar el pan. Pasaron 5 meses, de conversaciones eternas, de besos larguísimos, de confesiones sobre nuestra niñez, que nos hacían llorar y nos mostraban vulnerables. Era el tipo de persona con la que podía ser transparente, vulnerable. Algo que no se me ha, ni me he, permitido mucho. Él había sufrido mucho, con padres irresponsable su futuro era incierto y vivía una fuerte violencia familiar. Los golpes que había recibido le habían dejado marcas físicas muy fuertes, por supuesto que también que del otro tipo. Por eso en ese momento vivía con su tía, quien le ayudaba económicamente para que estudie y lo mantenía alejado de la violencia de sus padres. Un día y sin decir nada, desapareció. Traté de buscarlo donde sabía que trabajaba por las tardes pero nadie me dio razón alguna. Creo que hasta el final de ese año me pasé más de una tarde-noche mirando la calle desde mi balcón esperando verlo venir, escucharlo silbar o comer galleta soda con muss mientras me saluda agitando los brazos. Leía sus cartas y escuchaba una y otra vez la canción que me había dedicado (sin burlas exageradas por favor): Mis ojos lloran por ti, de Big boy.  Pero nunca volvía.

Después tuve un par de enamorados, pero nada tan profundo como él. Creo que solo era para besar, porque es algo que me encanta hacer, hasta ahora me fascina. Dos años después, un día saliendo del colegio, veo a esta amiga de aquel entonces, que no veía casi dos años también, me saluda y me dice que alguien quiere verme, y ahí estaba. Un poco más alto, pero igual de guapo para mis ojos. Mi estómago dio más de un brinco, pero con total serenidad lo saludé y conversé con ellos por unos minutos, y me excusé porque se me hacía tarde para ir a la academia. Él se ofreció a acompañarme y antes de subir al carro me entregó una carta. La que tuve mucho miedo y curiosidad de leer. Habían dibujos además, de lo más tiernos y bien hechos. Siempre creí que sería un buen dibujante. En la carta me explicaba parte de lo que había pasado, cómo su padre tomó una decisión abrupta y cómo después se enfermó por muchos meses, cómo la angustia por sus hermanos menores lo hizo decidir quedarse con sus padres nuevamente,  yo me había mudado de casa y no pudo volver a encontrarme, pero que nunca había dejado de buscarme. No dudé ni creí alguna palabra, solo las contemplaba. Mientras tanto pensaba, qué habrá sido de su vida estos dos años, qué habrá decidido estudiar, tiene o no el apoyo de sus padres, será su vida algo diferente. Se supone que él debería haber terminado el colegio un año antes que yo. Volvimos a encontrarnos, él sabía ahora donde encontrarme. Conversamos muchas horas. Hubieron muchas visitas de fin de semana. Su sencillez seguía siendo la misma, su carisma, su sensibilidad, su amor por sus hermanos, su manera de protegerlos, su romanticismo. Todo menos su forma de besar, esta vez era mejor. Me encantaba besarlo. Pero, a medida que me iba enterando qué hacía y qué no, me iba formando una idea en mi cabeza: esto no puede durar. No había terminado el colegio aún, estaba metido en una "pandilla"; de la que nunca conocí muchos detalles porque era en otro distrito; su familia seguía igual de agresiva. Y él no sabía qué quería hacer con su vida. La verdad, él no tenía muchas esperanzas sobre sí mismo. Yo, por otro lado, estaba terminando mi quinto de secundaria convencida de querer ir a la universidad; todas las tardes después del colegio estudiaba hasta las 8 de la noche para aprender lo que el colegio peruano estatal no sabía enseñarme. Me convencí a mí misma que él no era lo que yo quería, y no me refiero a que si iría o no a la universidad, sino a sus decisiones. No lo amaba a él completo, amaba muchas partes suyas, pero no quería conmigo a muchísimas otras, y por eso quería terminar nuestra romántica aventura.

Entonces, una vez decidido, se lo conté a mi madre, la muy sabia, pero pendeja, me dijo: "tú, mejor que nadie, sabes lo que es mejor para ti... sabes que te va a doler, pero pasará si estás segura de la decisión que estás tomando". Le conté a unas amigas, las muy soñadoras y sinceras me dijeron: "Pero que tal si es el amor de tu vida y lo estás dejando ir... aunque seguro encontrarás otro", '"quizá puede cambiar gracias a ti... tú le puedes hacer mucho bien", "no seas tan cruel imagínate que alguien te haga a ti lo mismo", "si lo amas debes ser capaz de hacer todo para estar juntos, pero tú sabes lo que haces". Le conté a mi padrastro, él que también es muy sabio y no sabe ser pendejo, me dijo: "Danita, creo que ese chico no te parecerá suficiente para ti el próximo año, porque tú esperarás más de él, quizá él cambie pero, y tú? tú quieres cambiar por él?. Después de escucharlxs, Estaba convencida de que no quería ser una mujer que se sacrifica y persevera para cambiar al hombre que ama. Por muy dramático que suene, esos eran mis pensamientos de adolescente. Sabía también, o había llegado a la conclusión de que no lo quería tanto como para seguir con él. No por ser mala, sino porque no era la persona que yo quería para mí.  Yo no cría en ese entonces, ni lo creo ahora, que unx ame locamente y pueda dejar a esa persona. Conmigo funciona distinto: cuando amo, depende de a quién ame, y seguro la amo menos o la dejé de amar cuando soy capaz de dejar de estar a su lado, y solo soy capaz de hacerlo cuando esa persona ya no es lo que quiero para mí. No lo llamo frialdad, aunque me hayan acusado de ello, pero suelo ser emocionalmente racional, y mis decisiones tienen ese matiz hasta ahora. Lo cual me ha traído grandes satisfacciones, con sus respectivas lágrimas por supuesto. Finalmente conversé con él y le dije que no quería seguir con él. Que creía que él debe resolver su vida, terminar lo que quiera empezar y pensar en lo que es mejor para él. Si algún día nos volvíamos a ver y el me gustaba nuevamente, seguro volveríamos a estar juntxs, pero ahora no era posible. Fui muy sincera, y aunque fue muy difícil, traté de no ser tan directa para que no se sintiera mal. No obstante, eran obvian mis razones y las sabía. Él me dijo que me amaba inmensamente y me entendía. Primero insistió en que lo intentáramos. Y, yo repetía (y a mí misma me lo debía decir muchas veces) no se trata solo de nosotrxs ahora, sino también de lo que queremos ser, y para mí no es suficiente besarnos y saber escucharnos, también importa lo que haces tú con tu vida y lo que hago yo con la mía. Se fue gritando en la esquina de mi casa: DANIA TE AMOOOOO!!! mientras yo lloraba desconsoladamente en las piernas de mi mamá y con la mano de mi padrastro en mi espalda.

Es verdad, dolió mucho. Pero pasó, y no me arrepiento de mi decisión. Y no por lo que es él ahora o no, que hasta ahora no sé nada, solo he vuelto a ver su foto; sino porque creo que las decisiones se deben tomar pensando en ti misma, en tus deseos, en tus metas, en tus expectaciones. No me refiero al chico con casa, buen sueldo y carro, esas son cojudeces que también quieren perpetuar el rol de la mujer como mantenida y necesaria de protección; sino a lo que sea que a ti realmente te interese. No creo que debamos estar dispuestas, ni las mujeres ni ninguna otra etiqueta, a sacrificarnos porque la sociedad lo dice, o porque se cree que somos mágicamente transformadoras de hombres, porque se nos acuña el rol educador, dejando de lado a los otros. Creo que yo no era perfecta, ni lo soy, pero lo que quiero para mí es mi propio modelo de perfección y nunca me conformaré con menos. Con ello hago alusión a la célebre frase: "Todos los hombres son iguales". Inmediatamente pienso en las entrelíneas: "entonces debes conformarte con el primer idiota que aparezca", "no seas ilusa el príncipe azul no existe". Pues yo prefiero quedarme sola a conformarme con alguien que para mí, no es lo que yo realmente quiero, que no es "personalmente" (2) como yo deseo. Claro que no creo que haya una sola idea de perfección, será relativa según la forma de ser de cada unx, lo que yo espero de alguien no es lo mismo que otrxs esperen. Pero la idea es la misma, que sea lo que tú deseas y no una pizca de ello.



(1) Sobre el don de conservación de la vida volveré a hablar en otro post, pero no quiero de dejar de hacer la pregunta, a caso los seres humanos se hacen solo con una mujer???? así sea inseminación artificial, se necesita de la estricta colaboración de un XY... y acaso ellos, y al igual que las mujeres no creo que todos, no tienen anhelo por perpetuar la humanidad trayendo nuevas personas a este fatídico mundo?
(2) "Personalmente", no me refiero presencial, sino en todo su ser como persona, su afectividad, congnitividad, conatividad, etc (taras de psicóloga)
(3) Si quieres leer página a la que hago alusión con tanto fervor solo debes colocar "quien es la mujer" en tu buscador.